Hablar con los árboles es una práctica poco corriente, pero te sorprendería cuantas personas lo hacen.

Desde tiempos remotos el ser humano ha sido capaz de conectarse con la naturaleza y escuchar lo que ella le transmitía. En los pueblos antiguos la figura del árbol fue un símbolo cósmico y mitológico. Se situaban ciertos árboles en el centro del universo y era en ellos donde sucedía el origen y el fin de todo, donde ocurría la muerte y el renacimiento.

Actualmente, pese a que la mayor parte de la gente se encuentra totalmente distanciada de la naturaleza, aún quedan personas que pueden conectarse con nuestros grandes compañeros y antiguos habitantes del planeta.

¿Qué significa hablar con los árboles?

Hablar es una acción que realizamos para comunicarnos, y como en toda comunicación tiene que haber un emisor y un receptor. Hablar con los árboles significa que ellos te “hablan” y tu “escuchas”, y viceversa, que tu “hablas” y ellos “entienden” en cierta manera aquello que expresas. Pero ¿cómo sabemos si nos estamos comunicando realmente con ellos?, los árboles no nos hablan con palabras. En este artículo te lo explico.

Hablar sin palabras, escuchar desde el corazón

 

Hablar con los árboles
Hablar con los árboles

¿Cómo empezar a conectarse con la naturaleza?

Si quieres empezar a hablar con los árboles y a comunicarte con los seres que se encuentran en la naturaleza tienes que comenzar por practicar primero contigo mismo.

El primer paso es aprender a conectarnos con nuestro ser interior. Para ello tenemos que aprender a vivir el momento presente: «el aquí y el ahora”. Parece sencillo, pero no lo es. Siéntate un momento en silencio y obsérvate. Fíjate en tus pensamientos y te darás cuenta de que no paran, van de una idea a otra, del pasado al futuro, cuesta mucho dejar de pensar para experimentar el instante presente.

Las técnicas de meditación te ayudarán a crear un espacio mental más vacío y a ir poco a poco calmando la mente y conectándote con tu verdadero ser.

¿Cómo realizar una practica meditativa de iniciación?

Podemos empezar con la técnica meditativa del trataka, esta técnica desarrollará nuestra capacidad de concentración y nos permitirá entrar en estados meditativos.

Para empezar tu práctica tendrás que escoger un elemento de la naturaleza, por ejemplo: una piña, una hoja, un trozo de corteza o una rama caída de un árbol.

Estos objetos nos servirán de “anclajes” a fin de ir desarrollando poco a poco la atención y llegar a mantenerla largos ratos.

Meditaremos una temporada (dos-tres meses) con el objeto que hayamos escogido.

Para la práctica hemos de mirar atentamente el objeto, esto es fijarnos en él de manera que todo lo demás parece que se desvanezca, lo observamos atentamente intentando no pensar en nada más.

Al principio podemos dedicar unos minutos varias veces al día e ir alargando la práctica con el tiempo.

Si realizamos nuestras prácticas meditativas en la naturaleza, durante largos períodos de tiempo, estas nos permitirán abrirnos a una compresión más profunda de nuestro ser. Con la práctica empezaremos a sentir el silencio interior imprescindible para poder comunicarnos con los árboles y el resto de los seres vivos.

¿Cómo empezar a conectarte con tu árbol?

Tanto si realizas paseos por el bosque o por los jardines de tu ciudad, siempre habrá un árbol que te guste más que otro. De hecho, si tienes el corazón abierto a la naturaleza, será el árbol el que te escogerá a ti y tu simplemente sentirás una atracción por él.

Como toda comunicación sincera te llevará tiempo poder descubrirlo. El árbol que hayas escogido tendrás que irlo conociendo, para ello es imprescindible visitarlo, pasar largos ratos mirándolo y observándolo tal como hiciste con el objeto de la naturaleza.

Visitar el mismo árbol durante cierto tiempo nos da la oportunidad de irlo conociendo, de percatarse de sus diversas formas con el paso de las estaciones, de percibir su color y del espacio que ocupa todo su ecosistema. Además, poco a poco lo sentiremos más cerca e iremos entablando una duradera amistad.

¿Cómo hablar con tu árbol?

Los árboles no hablan con palabras. Si quieres tu puedes expresarte con ellas para hablarle, pero él solo podrá captar tus emociones más profundas, emociones que se expresen desde el silencio de los pensamientos. Y sólo con tu silencio interno podrás sentir lo que él te diga, sin palabras. Esta comunicación no verbal, procedente de nuestro cerebro derecho, se podrá llegar a traducir usando algunas palabras simples con la ayuda de nuestro otro hemisferio cerebral.

Lo mejor de toda esta experiencia es que sentir una conexión con tu árbol amigo te llenará el corazón de alegría, te creará lazos de unión hacia ese ser tan maravilloso y sentirás un amor incondicional con el resto de la naturaleza.

Hablar con los árboles

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Un ejemplo de persona que mantiene un vínculo con lo Natural y lo Sagrado: Michael Roads

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