Todos hemos tenido la experiencia de observar un objeto que se repite de la misma manera en el espacio, siguiendo el mismo patrón de grande a pequeño i viceversa. Por ejemplo, un árbol y sus ramas. Si observamos una rama de un árbol veremos que tiene el mismo aspecto que un árbol en pequeño. Lo mismo pasa al observar un helecho o un brócoli, adoptan formas que se mantienen regulares en distintas escalas.

Los fractales se pueden definir como cualquier elemento que tenga una geometría que repite su mismo patrón en el espacio, a diferentes escalas y con diferentes orientaciones. De hecho, cualquier forma irregular que se reproduzca de una manera regular puede ser un fractal.

Cuando nos sumergimos en la naturaleza encontramos muchas formas fractales: los árboles, las nervaduras de las hojas, los frutos de las coníferas, las flores … existen múltiples regularidades en los espacios naturales que nos hacen sentir bien y nos equilibran mentalmente. Dentro del caos de un bosque mediterráneo encontramos un equilibrio sostenido por pequeñas fracciones regulares que se repiten, solo hace falta mirar las ramas de los árboles.

Fractales en la naturaleza
Fractales en la naturaleza

La sensación que nos proporcionan los fractales en la naturaleza es de calma pues inconscientemente captamos un ritmo visual que nos da confort y equilibrio. Es el orden en medio del caos el que nos proporciona esta sensación de seguridad. Esto se produce ya que nuestra propia visión explora el mundo de manera fractal: primero nuestros ojos escanean todos los elementos grandes de una escena para ir pasando por versiones menores de la misma.

Además de la naturaleza, también podemos encontrar fractales en el arte, en la pintura y la escultura de muchos autores que, sin ser conscientes de ello, otorgan a sus obras este ritmo ordenado en medio de la irregularidad o del caos.  Leonardo da Vinci fue el primer artista que describió y dibujó un patrón fractal, aunque por entonces no se les llamaba fractales ya que el término se empezó a utilizar en la década de 1970.

En las pinturas abstractas de Jackson Pollock existen ciertos patrones que se repiten una y otra vez en varios niveles de aumento. La dimensión preferida de Pollock era similar a los árboles, a los copos de nieve y a las vetas minerales. El sentía que su obra estaba acabada cuando reproducía intuitivamente los ritmos de la naturaleza, esto es: la belleza matemática escondida en medio del caos.

Fractales en el arte
Fractales en el arte. Jackson Pollock.

 

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